Al día siguiente del trágico suceso, Rubino publicó en la red social: "Después de ayer, creo que la playa es un buen lugar para llevar de excursión a los alumnos. Los odio". Pocos minutos después, uno de sus contactos le preguntó "¿No le lanzarías un chaleco salvavidas a uno de esos pequeños?". "No lo haría ni por un millón de dólares", respondió la profesora. Y estos comentarios fueron aún más desafortunados, teniendo en cuenta que la playa a la que acudieron estaba cerrada y no contaba con ningún socorrista.
Tras estas declaraciones, Rubino fue denunciada por uno de sus compañeros de trabajo y se encuentra acusada de conducta impropia de una profesora. Christine asegura que hizo los comentarios "por pura rabia", ya que sus alumnos habían tenido un "comportamiento horrible" aquella semana. "Estaban fuera de control, se escupían, se pegaban y se ponían chicle en el pelo los unos a los otros", asegura.

NIÑA DESAFORTUNADA PROFESSORA
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